Se rompe un inodoro de una instalación antigua, se busca uno nuevo y aparece el obstáculo: la salida no coincide. El de antes evacuaba de una forma y el actual lo hace de otra. A partir de ahí llega casi siempre la misma frase: hay que picar. No es cierto.
De qué estamos hablando
La salida es por donde el aparato evacúa hacia la instalación. Puede ser horizontal, hacia la pared, o vertical, hacia el suelo. Y en cada caso está a una altura y en una posición concretas.
Los aparatos actuales no siempre coinciden con esa configuración. Es normal: la instalación se hizo con lo que había entonces y el catálogo de hoy es otro. El problema no es que la instalación esté mal, es que ha cambiado el aparato.
Por qué se propone picar
Porque es la solución que sale sola cuando solo se mira el aparato. Si el nuevo no encaja donde estaba el viejo, la conclusión inmediata es mover la instalación hasta que encaje.
Y mover la instalación no es una operación menor: es levantar suelo o abrir pared, con su albañilería, su alicatado y sus días sin baño. Una avería de una pieza se convierte en obra.
Las dos formas de resolverlo sin obra
Cuando la salida es horizontal o vertical a alturas que no coinciden, hay dos vías. Ninguna toca la instalación.
Instalar el elemento con la dirección de salida correcta. Es decir, buscar el aparato cuya salida coincide con la que ya existe, en lugar de adaptar la instalación al aparato. Es la vía preferente y resuelve la mayoría de los casos.
Instalar un sanitario dual con la boquilla correspondiente. Un aparato dual admite más de una configuración de salida, y la boquilla adecuada resuelve la conexión con lo que hay. Es la vía cuando la primera no está disponible.
En los dos casos el resultado es el mismo: el aparato nuevo conecta con la instalación existente, sin tocar suelo ni pared.
Qué hay que saber antes
Todo depende de identificar bien la instalación, no solo el aparato. Hace falta ver la dirección de la salida, horizontal o vertical; su altura y posición respecto a la pared y al suelo; y el entre-ejes de los anclajes, porque de nada sirve que evacúe bien si la pieza no se puede fijar donde estaba.
Con una fotografía del aparato retirado, o de la zona de conexión si aún está puesto, se resuelve. Es el mismo trabajo de identificación que con cualquier pieza descatalogada, aplicado a la conexión en vez de al color.
Por qué esto importa tanto en instalaciones antiguas
Porque es lo que decide si un baño de los setenta u ochenta puede seguir funcionando con un aparato de hoy, o si hay que rehacerlo.
Es también uno de los frentes en los que trabajamos con fabricantes del sector en el desarrollo de producto: boquillas de desagüe y sanitarios pensados para encajar en instalaciones antiguas. No se trata de fabricar piezas nuevas mejores, sino de que las actuales entren donde ya hay algo.
En resumen
Que la salida no coincida no obliga a picar. Se resuelve instalando el elemento con la dirección de salida correcta, o instalando un sanitario dual con la boquilla que corresponda. Lo que hay que hacer antes es identificar la instalación, no solo el aparato.
Si le han dicho que hay que hacer obra, envíenos una fotografía de la conexión antes de decidir. Aquí puede ver cómo adaptamos instalaciones antiguas y cómo colaboramos con fabricantes en el desarrollo de producto.