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Color y vidriado

Pergamon o visón: cómo saber de qué color es su baño

Pergamon o visón: cómo saber de qué color es su baño

Se rompe el lavabo y hay que reponerlo en el color del baño. Parece lo fácil de todo el proceso y es lo difícil: el color de un aparato sanitario no se nombra a ojo, y el nombre comercial que usted recuerda puede no significar lo mismo para dos fabricantes distintos.

El color no está en la superficie: está en el vidriado

La loza sanitaria es porcelana cocida y recubierta de un vidriado. Ese vidriado es lo que da el color, el brillo y la resistencia, y responde a una fórmula concreta de cada fabricante. No es una capa de pintura que se pueda igualar después: es parte de la pieza, cocida con ella.

De ahí salen dos consecuencias prácticas. Que el color no se retoca en obra. Y que reproducir un tono es competencia de fábrica, no del instalador.

Por qué el nombre no basta

Los nombres comerciales de los colores no son un estándar del sector. Cada fabricante bautizó sus tonos y los cambió con los años, así que ocurren las dos cosas a la vez:

El mismo nombre, tonos distintos. Dos series de fabricantes diferentes pueden llamarse igual y no casar puestas una al lado de otra.

Nombres distintos, el mismo tono. El beige de un catálogo puede ser prácticamente el de otro con otro nombre.

Pasa incluso dentro de una misma marca: un tono producido durante veinte años no sale idéntico al principio y al final de esa serie.

El blanco tampoco es un color

Es el error más frecuente. Se da por hecho que un sanitario blanco se repone con cualquier pieza blanca, y no funciona: hay blancos fríos, blancos cálidos y blancos rotos, y la diferencia solo se ve cuando las dos piezas están juntas en el mismo baño.

Un lavabo blanco nuevo junto a un inodoro blanco de los años ochenta se nota. Y se nota justo donde más molesta, que es a diario.

Cómo se identifica de verdad

El marcado de la pieza. Es la vía fiable. En el interior de la cisterna, bajo su tapa o en el reverso del lavabo suele estar el sello del fabricante y, con suerte, la referencia. Con fabricante y serie, el color se acota solo.

La fotografía, para orientar. Ayuda a descartar familias de tonos, pero no cierra nada. La cámara del móvil corrige el balance de blancos automáticamente y el mismo baño sale de un color distinto por la mañana y con luz artificial.

La muestra física, para confirmar. El tono definitivo se comprueba con muestra, en el propio baño y con luz natural. Es el único paso que da certeza, y por eso va siempre antes de fabricar nada.

Y si el color ya no se fabrica

Que un color esté descatalogado no significa que se haya perdido. Muchas series antiguas siguen siendo accesibles a través de proveedores y fábricas del sector, y del material disponible en empresas del grupo, más de 15.000 piezas de sanitarios.

Cuando la pieza no aparece en ningún sitio, se fabrica en el color del baño. Ahí es donde entra la colaboración con fabricantes del sector: ellos producen el vidriado que corresponde a ese tono. Es la diferencia entre reponer una pieza y tener que cambiar el baño completo porque no había forma de igualar el color.

En resumen

El color vive en el vidriado, los nombres comerciales no son fiables entre fabricantes, y el blanco no es un color sino muchos. La identificación seria empieza por el marcado de la pieza, se orienta con fotografías y se cierra con muestra física.

Si no sabe de qué color es su baño, envíenos una fotografía y le ayudamos a identificarlo. Aquí puede ver cómo trabajamos un siniestro de loza sanitaria y cómo colaboramos con fabricantes en el desarrollo de producto.

¿Tiene una pieza que reponer?

Cuéntenos qué se ha roto y le decimos si su pieza existe.

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